SAEOM
Fases del Acoso
http://hosting.zeta-producer.com/customer-112108-598014870/fases-del-acoso.php

© 2012 SAEOM

 

FASES DEL ACOSO

  1. SE ORIGINA UN CONFLICTO. Los problemas de convivencia son, hasta cierto punto, habituales en la familia, con la pareja, en el círculo de amigos o en el lugar de trabajo. Con mucha frecuencia, los conflictos proceden de nimiedades y tonterías. Si un problema de este tipo no se resuelve, sigue ardiendo, va aumentando y, finalmente, puede convertirse en una situación de acoso. Según Leymann, esta despreocupación podría mostrarse casi como el motivo más importante para el origen del acoso laboral.
  2. DESDE INDIRECTAS HASTA TERROR PSICOLÓGICO. La segunda fase es decisiva en el proceso de acoso. Desde el momento en que un problema no se aclara, la víctima ya puede prepararse. En poco tiempo ocurren los cambios más espantosos. Aquel compañero tan apreciado y querido en su día de repente es ignorado por todos. Su confianza en sí mismo se altera sensiblemente, se encuentra presionado y se vuelve inquieto. Según su carácter, se vuelve arisco, antipático y desconfiado o se retrae cada vez más en sí mismo y se mantiene callado a partir de entonces.
  3. EL ASUNTO SE HACE PÚBLICO. El acoso laboral no puede mantenerse en secreto durante mucho tiempo. No es difícil que la sección de personal o el comité de empresa sospechen e intervengan en el asunto. Pero entonces, la mayoría de las veces ya será demasiado tarde para la víctima, que estará tan dañada psíquicamente que se comportará muy mal, ya no aportará el rendimiento esperado y, muchas veces, debido al ambiente insoportable en la empresa, habrá comenzado a ausentarse de manera injustificada. De este modo, quienes no han participado en las maniobras de acoso también verán la incapacidad y el fracaso de la víctima.
  4. EL ACOSODA SE DA POR VENCIDO. Por regla general, los casos avanzados de acoso laboral terminan con un despido. O bien la víctima se despide voluntariamente de la empresa porque ya no tiene más fuerzas, o bien el empresario encuentra algún pretexto para despedir a esta «persona molesta». Con frecuencia, algunas de las personas que se ven sometidas a fuerte presión acceden a pactar una rescisión de contrato.